Isla La Tortuga Venezuela

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Mais um sono feito realidade

domingo, 27 de junio de 2010

LIBERTAD

Libertad: capacidad que tiene el hombre de actuar libremente, sin obligación alguna, estado del que no sufre sujeción, ni impedimento, naturalidad, soltura, familiaridad y confianza.

Libertinaje: Falta de respeto a la libertad de los demás.

Este como muchos otros temas que hemos tratado es muy ambiguo, cada quien puede interpretar la libertad desde su punto de vista, lo cual dependerá de sus vivencias propias, de la crianza y hasta de la cultura en la que se desarrolla el individuo.

Para el análisis de este tema he decidido nombrar dos tipos de libertades, una que se puede llamar física y otra que ocupa el plano mental, la cual se desarrollará en gran parte de esta conferencia.

La libertad física que es la que todos nosotros poseemos y de la cual nos privan al cometer algún delito, o cuando nos confinan a determinado espacio en contra de nuestra voluntad.

La Libertad Mental, es cuando nos manejamos libremente con respecto a nuestras ideas y pensamientos, cuando concordamos con nuestra “verdadera” forma de pensar.

El énfasis en “verdadera” es porque creo que, bajo este concepto se puede conseguir la libertad mental auténtica.

Siempre estamos atados a reglas y principios externos que nos son establecidos y que debemos cumplir, entonces, desde este punto de vista si mi pensamiento libre me dicta que lo que me satisface es comer con las manos, tenemos parámetros sociales inculcados que no nos permiten hacerlo. Lo mismo aplica para aquellos pensamientos sexuales que a penas se atreven a existir en la mente de alguien, pues de salir a relucir, son por lo general mal vistos, así que casi siempre terminan por ser reprimidos (aunque no dejan de existir).

Si la sociedad tuviera personalidad humana, podría excusarse alegando que estas restricciones deben existir, para que tu libertad, o el ejercicio de tu libertad, no afecta la mía. Al parecer, existen esas restricciones para que podamos vivir en sociedad, porque si cada quien ejerciera su plena libertad de convicciones y pensamientos sería un gran caos al no ser tolerado por otros.

En conclusión nuestra libertad de mente es infinita y nadie debería poder influir en ella, solo debemos mantener un equilibrio en las acciones, donde haya más referencias de libertades, que de prohibiciones o represiones.

PLAN DE VUELO/PLAN DE ÉXITO

(Este texto lo escribí con 23 años, para una Conferencia sobre Planificación de Éxito, que fue presentada en la Escuela Integral de Teatro Luz Columba)

Ya se ha dicho mucho de lo que es planificar y creo que es un concepto que ya todos manejamos (debido a la serie de conferencias). Por este motivo, me gustaría detenerme un poco en el significado de la palabra éxito, cuyo concepto literal es: 1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. 2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.

Palabras más, palabras menos, el verdadero significado del éxito lo puede entender y digerir solo cada uno de nosotros en su propia mente y corazón. Sea cual sea el significado que le des a esta palabra, ese será tu éxito, nadie más podrá decirte ni qué es, ni cómo se logra, solo tu podrás saberlo.

Para cualquier persona puede ser sinónimo de éxito, ser buenos padres de familia y educar bien a sus hijos, pero para otras personas que no creen en la familia, esto podría ser el mayor significado de la esclavitud.

Tomando en cuenta lo antes dicho, quiero exponer mi propio significado de éxito: “Es llevar a cabo todas aquellas actividades que te hacen feliz a ti y a las personas que te interesan. El simple hecho de trabajar para cumplir una meta te hace feliz porque estás trabajando por lo que quieres”. Para mí, ya eso es éxito.

Dicho de esta forma, pareciera con eso acaba todo, que con trabajar por tus logros ya eres un triunfador, en parte si, pero no debes abandonar la búsqueda.

Cada día la vida te va presentando situaciones más tentadoras y preferirás seguir el camino para ir en su procura.

Para mí, ser feliz es mi éxito. Es la búsqueda diaria.

Todos los días puedes encontrar algo que te haga feliz y al obtenerlo has conseguido solo una parte de la gloria, más adelante puedes seguir conquistando pequeños cúmulos de felicidad para ti y para los tuyos. Con el pasar del tiempo podrás analizar tu vida, mirar hacia atrás y sentirte exitoso porque has logrado ser feliz haciendo lo que te place y lo que te beneficia.

Dicho en palabras más complicadas: “La satisfacción y el bienestar provienen del hecho de que, el hombre descubra su verdadera personalidad y sus emociones y las aplique a su vida diaria.”

“Pon tu mejor esfuerzo en las cosas que mejor haces y sabrás en tu alma que eres el éxito más grande del mundo”

“Trabaja cada lección con decisión, dedicación y disciplina y te aseguro paz, gozo, amor, prosperidad y más de las cosas bellas para lo cual fuiste creado”

“Estudia lo que quieras estudiar, logra lo que quieras lograr, ten lo que quieras tener, sé lo que quieras ser, pero recuerda que la grandeza de tu éxito está en el amor que consigas dar y recibir a través de eso que has logrado”. Ricardo Bulmez

“Fe, esperanza y amor: la brújula para encontrar el camino a la felicidad”. Ricardo Bulmez

“Pon e corazón, la mente y el alma hasta en las cosas más pequeñas que haces, éste es el secreto del éxito” (O uno de ellos).

“El descubrimiento más importante de mi generación, es que el ser humano puede cambiar su vida, cambiando sus actitudes mentales”. William James

La Felicidad se basa, en la FIDELIDAD que le tengas a un propósito que valga la pena”

MENTIRA

(Este texto lo escribí con 23 años para una Conferencia sobre Los Vicios de la Persona, que fue presentada en la Escuela Integral de Teatro Luz Columba)

Me gustó mucho hablar de este tema, porque cuando se dice que tienes que hablar de inmadurez, la justificación o la mentira, la primera reacción es autoevaluarte – o autoengañarte- y vez los dos extremos entre las personas que se defienden inmediatamente de no ser pecador y se sientes orgullosos de eso y quienes se confiesan los peores pecadores de este mundo y te dan una gran excusa o motivo por el cual lo son. Este grupo, también se siente orgulloso de serlo.

De lo que pude analizar, concluí que una cosa conlleva a la otra. Una persona inmadura se justifica y miente. Una persona que se justifica es inmadura e igualmente alguien que miente.

De todos estos temas, me pareció más transcendente y más popular el tema de la mentira, porque aunque sabemos que podemos hacer mucho daño con ella, todos en algún momento padecemos de ese mal y creyendo que es inofensivo, lo alimentamos y lo dejamos crecer.

Voy a enumerar ahora dos conceptos que para mi son fundamentales para desarrollar este tema:

Mentira: “Se considera al hecho de decir algo para engañar o manipular, sabiendo que no es verdad”

Verdad: “Conformidad de lo que se dice con respecto a lo que se cree o piensa”

Siendo así, la verdad es lo que somos, porque está de acuerdo con lo que pensamos y lo que creemos. Si la mentira va en contra de todos esto: por qué nos empeñamos en ir contra corriente? por qué hacerlo por lo más difícil?

Si fuimos creados en un río cuya corriente es la verdad, porque nos empeñamos en nadar en contra diciendo o haciendo mentiras?

Hay una frase que cita: “Es más fácil hacer un buen trabajo, que justificarse con una mentira porque no lo hiciste”.

De esta forma, la pregunta clara que queda en el aire es: ¿Por qué mentimos?

Para mejor análisis y comprensión dividí mi teoría en dos aspectos:

  • Por exigencia de la SOCIEDAD. Buscando aceptación de ella.
  • Por exigencia INDIVIDUAL. Buscando auto aceptación.

Casi todas las causas para mentir se engloban en estos dos aspectos, aunque a criterio personal considero que la segunda engloba ambas experiencias.

Cuando hablamos de exigencia social, me refiero a que hemos sido criados bajo una conciencia social que casi nos obliga a mentir; con una cantidad de normas y exigencias establecidas que al no ser capaz de cumplir nos vemos obligados a “mentir” para satisfacer esas demandas, bien sea en el grupo familiar, con los amigos o en el trabajo.

Dentro de este renglón entra también la costumbre social que tenemos de juzgar y castigar cuando las cosas no se hacen – o no son- como regularmente está establecido. Esto nos empuja también a mentir y a justificarnos, para no recibir un juicio de valor o un castigo implacable de aquellas personas que “se preocupan por nosotros”, de aquellas personas que “más nos quieren” y por ende son las que más nos importan y en oportunidades las que más no hieren.

En este punto quiero destacar que en las relaciones más cercanas y delicadas, las de pareja, la de padres e hijos, las de jefe-empleado…hay receptores que te inducen a mentir para causarle un bienestar a ellos. Arjona describe fielmente esta situación con aquella frase que canta: “Una mentira que te haga feliz, vale más que una verdad que te amargue la vida. Una mentira hará crecer mi nariz a cambio de libertad….”

Hay personas que son felices cuando les mientes a su conveniencia, mientras que, si por un momento te atreves a ser sincero entran en conflicto. Este es el típico caso de la esposa (que podría también ser un esposo) que si su marido (o su mujer) le dice que se quedó trabajando hasta tarde, lo considera, lo conciente y lo alaba. Mientras que si al personaje se le ocurre contarle que fue con una amiga o amigos a tomarse unos tragos...PIN-PUN-PAN…PLOF…PLUN…TÁCATA!! ...y no le habla más hasta el próximo fin de semana, cuando le toque armarle otro lío.

Es así como nos vemos “obligados” a mentir para evitar “problemas mayores” pero GRAN MAYOR podría ser si la pareja se entera de que aquella “mentirita blanca” no era cierta…. El lío anterior multiplíquenlo por tres y súmenle ollas y sartenes. Hay varias frases cuyos autores desconozco que narran la conclusión de esta parábola de forma inequívoca: “Todas las cosas están desnudas y descubiertas para aquel que tenemos que rendir cuenta”, es decir: “La mentira tiene patas cortas” o más recientemente: “Entre cielo y Facebook, no hay nada oculto”.

Conceptualizando aquel segundo ámbito que habíamos mencionado, decía que también mentimos por exigencia propia, en este caso también es para complacer a alguien, pero esta vez es a nosotros mismo.

Nos mentimos o creamos mentiras cuando necesitamos aprobarnos, cuando no estamos satisfechos por lo que somos, por lo que hemos logrado, no hemos sido sinceros con lo que queremos y nos sentimos descontentos.

Generalmente un individuo que se miente a sí mismo, es una persona insegura, con baja auto estima y que no se cree capaz de triunfar por métodos honestos. Con la verdad.

Para este caso es oportuno resucitar a Shakespeare para que nos diga: “Si puedes ser veraz contigo mismo, no puedes ser falso con nadie”. Fíjense que lo mismo podría aplicar a la inversa: “Si eres falso contigo mismo, serás falso con todo el mundo”. Y aquí cabe otra frase que como otras lúcidas se desconoce el autor: “La falsedad es producto del orgullo, de un esfuerzo por ocultar la verdad que te avergüenza”.

Es por todo esto que al principio decía que ambos aspectos convergen en uno solo: “Ser veraz contigo mismo”. Es verdad que la sociedad puede empujarte muchas veces, pero si tú eres lo suficientemente maduro podrás ser veras y afrontar las consecuencias de tus verdades; porque esta es la razón principal que nos lleva a mentir: “El miedo que le tenemos a afrontar las consecuencias que conlleva una verdad”.

Miedo que termina por ser tonto, porque una mentira conlleva a peores consecuencias, que tarde o tempranos vamos a tener que enfrentar. Cobarde o valientemente, pero siempre terminamos enfrentándolas.

Curiosamente, la razón por la que no me gusta la mentira es justamente por miedo; pero es un miedo que va en otra dirección. Si revives la sensación terrible que te supones al ser descubierto…es preferible enfrentarse a las consecuencias de una verdad que al fin y al cabo es lo que pasó, es lo que somos, o lo que pensamos. Les dejo otra frase huérfana: “Una conciencia culpable, no necesita ningún acusador”, la mente es con certeza el mayor acusador y castigador de un embustero.

Conociendo o remembrando todos estos conceptos y ambigüedades a las que puede verse sometido el ser humano, me atrevo a decir que el núcleo de la inmadures, la justificación y la mentira están concentrados en el “yo”…o en la negación del mismo “yo”.

Al estar insatisfecho con uno mismo, es muy fácil caer en cualquiera de estos tres males, por lo cual me atrevo a plantear tres recomendaciones para desviarnos de este camino:

  • Enfrentarnos con nuestra propia verdad. Planteando una análisis verdadero de lo que somos y cómo nos sentimos con ello. Sin dejarnos influenciar por lo que los demás esperan que seamos.
  • Tomar la decisión de “cambiar el rumbo”. Esto implica dejar atrás lo que nos hace daño, o no nos deja crecer. (Antes había colocado: “mejorar lo que no nos gusta o nos hace daño” pero lamentablemente me he dado cuenta que a muchas personas “les gusta lo que les hace daño”). Entonces es mejor: Cambiar el rumbo y dejar lo que no necesitamos para el camino.

  • Trabajar y fortalecer los aspectos negativos que hemos descubierto y mientras tanto, podemos apoyarnos en nuestras fortalezas, que con seguridad tendremos varias para elogiar.

“No trabajes por tener un corazón duro, sino fuerte” Padre Bulmez.

En otro orden de ideas pero siguiendo con el mismo enfoque quise enumerar, según un estudio realizado, las principales justificaciones que tenemos para mentir:

  • Todos los demás lo hacen
  • Nunca podrán descubrirlo
  • A nadie le afectará
  • Mi “jefe/Papá/compañero/etc” lo hace
  • No tengo tiempo para explicar la verdad
  • Con que le diga solo una parte, es suficiente
  • Lo hago por una buena causa

La penúltima de las razones es tan popular como susceptible, porque hay una delgada línea entre La Verdad-El Silencio-La Mentira, donde el silencio generalmente tiende a inclinar la balanza hacia la derecha.

La última justificación merece una mención aparte, porque muchos nos creemos con el derecho a mentir por una buena causa, sin darnos cuenta que aún cuando en el fondo lo que se mueve es el amor, en la superficie por ignorancia nos estamos llevando un montón de personas con todo y sus sueños por delante.

Todo esto me lleva a describir el caso político que vive actualmente nuestro país. Chávez gobierna bajo una premisa mental de buena intención, persigue un objetivo que según él es el mejor y lo hace por amor a su patria (de eso estoy segura), pero si para lograrlo tiene que fomentar odio con falacias, mentir, justificarse y destruir sueños ajenos, todo eso elimina cualquier clase de amor desde su raíz.

Escucho personas que se la pasan pregonando que “nadie es dueño de la verdad”, pero creo fielmente en que: Cada quien es dueño de su verdad y que es ésta verdad la que le debe servir como estandarte, como guía. Cada individuo debe y puede darla a conocer, sin temor a ser juzgado y con la certeza de que con eso no hace daño a otros.

martes, 4 de mayo de 2010

Publicado en el foro ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL EN BRASIL del V Congreso de la Lengua Chile2010

Celebro la resolución adoptada por Brasil de enseñar el español desde la escuela con carácter de obligatoriedad, y a esto puedo agregar que, además de la literatura, el apoyo de la música es también de valor incalculable para un aprendizaje práctico. Dicen que "la música es el lenguaje universal" de modo que sería muy inteligente tomar de ella esa riqueza que posee, esa forma única de meterse en la psique de multitudes, para enseñar a los niños (de todas la edades) cualquier lengua. Para aprender a apreciar a los autores y sus libros, es necesario conocerlos, leer varios de sus textos, incluso compararlos con otros varios autores, comprender las corrientes, etc. La música tiene la particularidad de gustar a todos, todos tenemos un tipo preferido de melodía, por tanto, esta melodía nos será agradable de escuchar y repetir aunque su letra esté escrita en un idioma desconocido, esta repetición y la disposición positiva que le prestemos, será el primer factor de ayuda para facilitar el aprendizaje. En el mismo orden de ideas es interesante observar, cómo la industria de la música en Brasil ha tomado de sus grandes exponentes literarios, los mejores poemas y expresiones populares, les han adherido diversidad de acordes para formar melodías que hoy gustan tanto a grandes como a chicos. Gracias a ese mecanismo, se ha enriquecido la industria al tiempo que se enriquece al pueblo. A través de la música han evitado la muerte de su memoria literaria, que al narrar, pinta la historia, la cultura y la evolución de su país a través de los años.
Por otra parte, y tal vez éste sería tema para otra sub-discusión, por qué no tomar el ejemplo de Brasil y aplicarlo a los países de habla hispana? No deberíamos nosotros también impulsar el aprendizaje del portugués? Tomando en cuenta que al menos 10 países limitan con el gran Brasil, es imperdonable que la mayoría de sus pobladores no conozcan más de 10 palabras en portugués, de las cuales seguramente 3 estén asociadas al fútbol, 2 a los carnavales y otras 5 sean improperios mal traducidos por algún bromista. De Brasil tenemos mucho que aprender, ejemplos a seguir hay infinitos. Tenemos que descubrirlos, pero para descubrir un pueblo y su cultura, es indispensable conocer sus formas de expresión. Entonces por qué no aprenden los hispanoparlantes el portugués? No es acaso Brasil el potaestandarte del Mercosur? Si este proyecto sigue adelante no solo Brasil debe aprender español, sino que los que hablan español deberían-al menos-entender portugués. No tiene acaso Brasil ciudades como Porto Alegre en donde “nacen los escritores”? No tenemos por qué perdernos la maravilla de conocer en su lengua a Carlos Drummond de Andrade, Jorge Amado, Clarice Lispector, o más recientemente Marcelo Da Cunha en vez de conformarnos con leer un tal vez mal traducido Coelho que es lo que el marketing pone a nuestra disposición. No tiene el brasilero esa cadencia con la que nacen para sacar de cualquier instrumento los mejores ritmos? Ellos en verdad tienen mucho, mucho que ofrecer, por lo que considero que también nosotros deberíamos interesarnos por instruirnos “no sólo en sus reglas gramaticales y vocabularios fundamentales..” sino además en “fomentar e incluso AMPLIAR la utilización de la lectura de sus textos”.

Publicado en el foro LAS TELENOVELAS Y LA DIFUSIÓN DEL ESPAÑOL del V Congreso de la Lengua Chile2010

Veo con preocupación este tema de la globalización y la enseñanza del lenguaje a través de las telenovelas, porque particularmente en Venezuela, las novelas poseen un contenido popular que obliga a los personajes a recurrir a jergas muy cerradas, por lo cual lo que se está enseñando al resto del mundo televidente no es exactamente nuestra lengua, sino su desfiguración. Por otra parte me gustaría saber sus opiniones acerca de esos niños que son criados viendo televisión por suscripción y por consecuencia aquí en Venezuela he conocido a más de un infante con acento mexicano, aunque no tienen ningún parentesco cercano con ese país y ni siquiera han llegado a visitarlo. (Creo que ni siquiera son concientes de que su forma de hablar es diferente). Como último tópico, confieso la molestia que me causa escuchar las traducciones de películas o telenovelas, con el marcado acento del país que las traduce (España, México, Argentina, Venezuela) quienes además agregan modismos tan propios que resultan absurdos al ser pronunciados por un George Clooney, por ejemplo. Es acaso imposible lograr un acento neutro que consiga entre las múltiples palabras que tienes el español, la forma de expresar ideas sin tener que entrar en vocabularios cerrados que sólo entenderá un pequeño sector del mercado? Pienso que las compañías de doblaje deberían hacer un esfuerzo por conseguirlo, ya que al encontrados un “orale” en “Buscando a Nemo” nos saca inmediatamente del relato para llevarnos a pensar en “El Chavo”. No sería descabellado pensar que es justamente eso lo que se busca, a través de los shows de masas imponer el lenguaje de quien traduce, para que entonces empecemos todos expresarnos de formas similares, pero cuál será la forma de expresión que se imponga: la mejor o la que más películas o novelas alcance a traducir?

Publicado en el foro LENGUA Y EDUCACIÓN del V Congreso de la Lengua Chile2010

Este tema es sin duda un dilema similar a aquel del huevo y la gallina. ¿Quién fue primero? Los alegatos que escucho de los amigos que producen contenido programático, es que, lo que ellos colocan en pantalla es fiel reflejo de la realidad, de la sociedad en la que vivimos. Pero si no son los medios los que nos enseñan o al menos colaboran con impulsar un mejor uso de la lengua, entonces ¿quién lo hará? La primera respuesta que se me viene a la mente es: La familia; al instante me viene otro pensamiento y es una duda, porque lamentablemente hoy en día ni las familias, ni las escuelas influyen tanto en un individuo (sobre todo en formación) como lo hacen los medios de comunicación. Por este camino quiero llegar al punto que expone Santiago Hernando: “¿cuál es el criterio para definir, desde un punto de vista legal, un «uso incorrecto de la lengua española»?”. En el caso de Venezuela, existe una ley de Responsabilidad en Radio y Televisión que regula entre otras cosas, el uso del lenguaje en los medios de comunicación y aplica sanciones severas a quienes pasen por alto sus normativas. A simple vista ésta podría parecernos una solución, sin embargo en ese mismo país, el presidente de la república se dirige al pueblo en cadena nacional utilizando palabras que popularmente son consideradas improperios. Tomando en cuenta la fuente, el colectivo comienza a hacerlas de uso común y los medios se encuentran en la diatriba de si “pueden o no hacer uso de estas palabras”, el solo hecho de cubrir la noticia presidencial se hace un hecho contradictorio si nos apegamos fielmente a mencionada ley. Nuevamente nos encontramos frente al caso del huevo y la gallina…

Publicado en el foro EXILIO E INSPIRACIÓN LITERARIA del V Congreso de la Lengua Chile2010

Definitivamente si, son las emociones y experiencias fuertes las que nos marcan de por vida y las que al escribir y requerir recursos, vendrán inevitablemente a nuestra mente. En eso creo. Ahora refiriéndome al título de este tema, me gustaría invitarlos a pensar que, en esta tópico podemos hablar no sólo del exilio corpóreo, el cual Carlos Alberto Montaner describe muy bien, sino además del exilio del corazón el cual puede afectar el mundo literario de varias formas. En primer lugar, si el estar lejos de nuestra tierra nos lleva a “querer contar”, imaginen la cantidad de cosas que tiene para decir una persona cuyo cuerpo queda encerrado entre fronteras, mientras su ser (eres) más querido (s) se marcha (n) lejos, llevándose consigo los mayores sentimientos del descorazonado. Definitivamente son infinitas las posibilidades de escribir acerca del tema, además que resultaría una terapia muy funcional escribir para desahogar las penas de un corazón en el exilio. Luego este cuerpo descubre que existen formas de mantenerse en contacto con su (s) ser (es) querido (s) y se aferra a ellas como una forma de respirar su aire. Comienza entonces a investigar lenguas de países lejanos, a descubrir secretos en otras culturas, a escudriñar personajes nuevos y es así como llega a la literatura de aquel nuevo país. Este enriquecimiento involuntario le nutre y ahora al escribir es otra persona, es él con su cuerpo acá, su corazón allá y su cerebro “con una-múltilple- visión de lo que significa escribir y vivir” cuando se está fuera de la patria, aunque sea en parte

El síndrome se aloja en el corazón

Podría iniciar esta historia diciendo que tuve una vida desdichada, pero prefiero comenzar con una óptica positiva, así que sólo diré que gracias a Dios hoy tengo un trabajo estable, que me permite pagar la habitación donde vivo y algunas fiesteritas o gastos extras de vez en cuando.

Traté de cerca por mucho tiempo a la Sra. Josefina. Después de años de contacto y de tanto conocela, puedo decir –no precisamente que la entiendo- pero sé que al menos acierto al decir que lo que hizo, lo hizo por ignorante; aunque también reconozco que a veces uno es ignorante porque quiere.

No supo qué hacer con aquel hijo que tenía en brazos y lo más que pudo fue entregárselo a su hermana. Después de ocho años, volvió para buscarlo porque le hacía mucha falta. No tenía trabajo y necesitaba sustentarse de alguna forma, así que encontró en la bondad de la gente que frecuenta los centros comerciales su mejor fuente de ingreso, el niño era perfecto para este fin.

Miraba desde lejos para tantear el movimiento y si regresaba con las manos vacías el castigo inminente esperaba en casa con un pedazo de cable. Después de muchos maltratos y marcas en mi vida me largué y decidí vivirla a mi manera.

Adolescente libre y sin nadie que me restringiera, disfruté de cuantos placeres nos permite la existencia. Placeres tanto de la buena, como de la mala vida. Conocí a un montón de personas que ocuparon el lugar de la familia que nunca tuve y mi cabeza y mi corazón dejaron la tristeza en un cajón que solo abrí para dejar entrar el Amor.

“Amor”: Puedo decir que gracias al amor, soy hoy lo que soy. Fue el amor quien me llevó a entregarme a él sin condiciones. Y fue el amor de Amistad, el que me llevó a hacerme la prueba de despistaje cuando tuve las primeras sospechas, unas manchas oscuras comenzaron a aparecer en mis piernas.

“Amistad”: Fue esa misma amiga quien insistió en una segunda prueba al recibir el resultado positivo, y quien por más de cinco meses cuido de cerca mi pasos, hasta que por fin pude aceptar que mi vida había cambiado. No era un mito, no era otro; era yo quien ahora debía Vivir de Cerca con este virus.

“Vivir de cerca”: No solo significa el miedo y el dolor del rechazo. Es quedarse sin trabajo por los prejuicios existentes, es tener un perenne secreto con el mundo, cerrarme al amor por recelo. Significa también tomar múltiples pastillas para mantenerme en pie, aguantar los efectos secundarios de los retrovirales que son fuertísimos, dar gracias a Dios porque un tratamiento te caiga bien, porque si no, vienen las pruebas, los cambios y las consecuencias pueden ser fatales.

“Fatales”: No se trata de la muerte, quiere decir más bien los vómitos, mareos, desmayos, caída del cabello, marcas en el rostro, defensas bajas, cuidado de las cortadas, además de comer cosas que no me gustan porque -hay que cuidar las defensas- ah y ni hablar de los trasnochos y bebidas porque quedan prohibidos.

A simple vista podría pensarse que eso es mejor que morir, pero cuando se sufre esta enfermedad, por momentos piensas que es mejor estar muerto. Muchos amigos ya vi pasar y no lo lograron, después de estar en una camilla de hospital luchando con la enfermedad y el abandono, se dan por vencidos y dejan morir su Corazón.

“Corazón”: Es allí donde realmente se aloja el problema. El virus estará en la sangre, pero el que se enferma es el corazón, el dolor del rechazo es penetrante y es el que más duele. Desde que soy portador de VIH no pude volver a mantener relaciones sexuales estables. No tengo pareja porque no me perdonaría el hacerle daño a otras personas inocentes. Siento que soy eso, una persona muy propensa a hacer daño. El mismo daño que me hizo a mí aquel ¨tipo¨ que solo me utilizó como objeto de placer, placer que se prolongo por unos días y se transformó en dolor eterno.

Hoy trato de ser feliz con lo poco que tengo, hasta las sonrisas son obligatorias, forman parte del tratamiento porque si te deprimes, pierdes. Ahora solo me queda decirle a cuantos pueda que el SIDA no es un tema para jugar, tal vez el sexo si, si te cuidas puede ser muy divertido, pero definitivamente las enfermedades que pueden trasmitirse, no lo son.

A los solteros: usen condón y diviértanse

A los emparejados: usen condón y cuídense, porque para ser realistas, más rápido se rompe la fidelidad que un preservativo.

Esta es la paráfrasis literaria de una entrevista hecha a Juan Carlos Martínez, quien hoy trabaja como señora de limpieza de un local nocturno y prefirió mantener oculta su identidad al saber que sería publicado este relato que intenta traducir su vida. Sin embargo espera poder aportar un granito de arena en la prevención de este gran flagelo que lo ha hecho sufrir aún más, que su turbulenta infancia.

Autor: M. Carolina Sandoval